Cuando ir de «Shopping» se convierte en un infierno…

Hoy me dispongo ir de «shopping», desde hace varios meses se ha convertido en un infierno, acabo siempre llorando, de mal humor y vistiéndome con las cortinas de la casa de mi tatarabuela.

Mis amigas siempre acaban encontrando algo, es más, lo primero que se prueban acaba en el fondo de sus respectivos armarios. Yo todo lo contrario, da gracias si acabo llevándome algo.

Entramos en la primera tienda… S,M, XS, 36,38,40… ¿Dónde está la talla diseñada para un culo gordo? En algunas tiendas no existe, algunas tiendas pasan de nosotras, para algunas tiendas no somos merecedoras de ir a la moda.

Entramos en la segunda tienda, ¡Oh mira una 48! Pero cuando me acerco para mirar el precio en la etiqueta… 65 euros. Me alejo disimuladamente por miedo a que me cobren por haber tenido la prenda dos segundos entre mis manos.

Seguimos con la tercera tienda, SOS, SOS la talla 48 ha desaparecido, se ha extinguido aquí también. ¡Vaya por Dios!

Cuarta tienda y tengo la sensación de haber realizado un viaje a través de los tiempos, sí, tallas de todos los tipos, pero estampados datados mínimo a principios del s XV

Después de 2h dando vueltas estoy desquiciada, ¿Es mucho lo que pido? ¿Es que un pantalón de talla 48 o más que no valga más de 50 euros es pedir un milagro? ¿O un vestido que no se asemeje a un saco de patatas es un delirio?

A todo esto, sumarle además las miradas y comentarios de desprecio al que te someten algunas de las dependientas.

¿TODO ESTO OS RESULTA FAMILIAR? ¿OS HABÉIS ENCONTRADO CON ALGUNA DE ESTAS SITUACIONES? ¿SABÉIS CÓMO SUPERÉ YO EL MIEDO A SALIR E IR A COMPRAR ROPA?

Cuando dejé en el olvido las tiendas convencionales y dejó de darme vergüenza ir a tiendas especializadas. Cuando dejé de rezar para que mi culo entrara en uno de esos pantalones de Bershka & Compañía.

Dejé de tener miedo cuando dejé de acuar como los demás esperaban de mi y empecé a ser yo misma, a empoderarme. ¿QUE NO ENCUENTRO UNA XL EN ZARA? ¡Don’t worry! Tengo más tiendas donde poder encontrar prendas que se adapten a mi cuerpo, que me favorezcan y permitan lucir mis curvas.

¡HAY VIDA MÁS ALLA DE LA 44! Y las que tenemos la suerte (o desgracia) de tener esas tallas debemos empezar a hacer un ejercicio de autoestima brutal, empezar a crear nuestro propio estilo y buscarlo en las mil y una tiendas que tenemos ahora a nuestro alcance. El movimiento curvy ha servido y ayudado a ello.

No os dejéis engañas, tus curvas también pueden ir al a última, tengas la talla que tengas. Un besito XL para todas.

Sugerencia de la tienda online LOLITAS TALLAS GRANDES VESTIDO ALEXIA

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